| Condiciones estructurales :
los cambios sociales en los roles genéricos
Pertenecer al género femenino o masculino no está determinado
solo por lo biológico.
Como ser varón o como ser mujer, son categorías simbólicas
determinadas por un contexto histórico y socioeconómico dado
y que sufre cambios permanentes. Es también una construción
subjetiva ya que la Cultura ejerce algún tipo de presión
para que un sujeto adopte determinados rasgos de personalidad que serían
esperables para cumplir con ese rol femenino o masculino. ( Gus,1993).Los
sujetos adoptan esos rasgos a través de un complejo proceso individual
al que nos referiremos en las conclusiones finales.
La pasada Sociedad Patriarcal, en donde el varón tenía
el dominio total, la mujer no votaba ni tenía poder de decisión,
prosibilitó una Ideología basada en los estereotipos sexistas
de la mujer confinada y dedicada al hogar y la crianza y en el estereotipo
del hombre Jefe de Familia en un rol autoritario de proveedor y de distribución
del dinero. Situación desigual e injusta en la que la mujer era
su subordinada y quedaba reducida a ser un enser doméstico propiedad
del marido ( Dobash y Dobash ,1979) .
Esta idelogía tenía un modelo de lo que era ser un hombre
y una mujer en una Sociedad en la que la que todos los privilegios eran
para el l varón. La mujer no podía vender ni comprar nada
sin el consentimiento del marido, no votaba ni participaba en lo público,
etc. Las cualidades que se esperaban de ella eran : ser dulce, tierna,
generosa, pasiva, débil, no inteligente, madre de familia, temerosa,
pasiva, emocional , subjetiva y no interesada en los temas económicos
ni prácticos sino romántica.
El "orden"en la Sociedad Patriarcal descansaba en que las mujeres asumieran
tales "cualidades" como naturales lo que aseguraba que no existieran cuestionamientos.
Para el varón, el estereotipo prescribía lo opuesto: ser
asertivo,agresivo, independiente, fuerte, inteligente, valiente, autoritario,
buen proveedor y sostén del hogar y de los hijos. Capaz de sobreponer
su autoridad en la familia de la que era Jefe indiscutido y único
administrador del dinero.
Pero en la actualidad ,estos estereotipos ya no tienen vigencia por
los profundos cambios sociales y económicos que se han producido
a lo largo de los últimos cincuenta años.
¿ Cuáles son los cambios? En lo social, la liberación
femenina y la liberación sexual. En lo político, la equiparación
de derechos y obligaciones legales. ( la mujer se convierte con el voto
en un sector importante a ser considerado por los políticos ). En
lo económico, la entrada de la mujer en el mercado laboral y en
el ámbito político y público.
En lo familiar ,estos cambios estructurales han afectado tambien los
roles familiares y también los roles genéricos. La sociedad
pasó de una organización genérica sexista a medida
de los estereotipos tradicionales a una concepción de género
más igualitaria. Es decir, hombres y mujeres participan de la vida
pública y del trabajo y desarrollan rasgos instrumentales acordes
para ello. ( Ambos deben ser asertivos, inteligentes, seguros de sí,
cualidades que antes "eran" solo esperables en los varones etc.).
Algunos varones tambien participan en la crianza y han desarrollado
las cualidades afectivas que se necesitan para ello ( Empatía, capacidad
de expresar los sentimientos , intereses culinarios etc. que eran del exclusivos
del "ámbito doméstico-femenino").
Si los estereotipos sexistas de la Sociedad patriarcal y la polarización
marcada que indican estuvieran vigentes en forma plena, esto se reflejaría
en los estudios longitudinales y transversales sobre diferencias en los
rasgos de la personalidad de varones y mujeres.
Entonces, encontraríamos que las diferencias en los rasgos de
la personalidad entre varones y mujeres concuerdan con los estereotipos
ya descriptos. Pero veremos que esto no sucede y veremos también
por qué.
Utilizaremos un análisis comparativo de todos los estudios sobre
diferencias genéricas realizados desde 1958 a 1992 a través
de los estudios de test de personalidad validados científicamente
. ( Feingold, ...........). Estos estudios encontraron que los varones
eran más asertivos . Los varones tenían mayor autoestima
pero solo en un grado "insignificante".
Que las mujeres eran más extravertidas, tenían más
autoconfianza en ellas mismas que los varones y se inclinaban en grado
mayor que los hombres a actividades relacionadas con la crianza. No huvo
diferencias entre los géneros en ansiedad social, impulsividad,
agresividad, actividad ni en lo ideativo .
Otros estudios anteriores al de Feingold, como el de Maccaby y Jacklinn
( 1974) no usaron un método científico sino narrativo y hallaron
que los hombres eran más dominantes, agresivos y menos ansiosos
que las mujeres.
Otras revisiones sobre las diferencias genéricas usaron el méta
–análisis . Los meta- análisis de todos los estudios sobre
diferencias de género de Maccaby y Jacklin ,(1974) sobre el pdo.
1958-1974 y los de Hall ( 1984) en el pdo. 1984-1992, demostraron minúsculas
diferencias entre varones y mujeres ( menos del 0,l0) en algunos rasgos
como asertividad y autoestima .Los hombres eran 0,10 menos ansiosos que
las mujeres. No existieron diferencias genéricas en las escalas
de impulsividad, capacidad de control, agresividad, actividad ni en lo
ideacional y en el órden.
El estudio de Feingold encontró que las diferencias más
significativas entre varones y mujeres se relacionaba con sus preferencias
para la elección de pareja. Los varones se basaban en la atracción
física y las mujeres buscaban compañeros con mayor estatus
socieconómico y ambición y valoraban más estos rasgos.
Estos estudios fueron realizados en base a la evaluación de 105.742
sujetos a través de 36 grupos normativos independientes. Se realizó
también un estudio comparativo entre naciones con 1.050 sujetos
. Se utilizaron 13 test de personalidad. La totalidad de estudios comparados
fue enorme.
¿ Porqué los varones presentan rasgos distintos que las
mujeres aunque estas diferencias no sean tan notables ni corresponden a
las dictadas por los estereotipos sexistas? Desde un abordaje social, las
diferencias genéricas están relacionadas con factores sociales
y
culturales .Especialmente con los roles sociales . Los roles tradicionales
de hombre y mujer que eran funcionales en la anteriores décadas
ahora ya no nos sirven .
Las diferencias ínfimas entre varones y mujeres que indicaron
los estudios nos señalan su fractura, su falta de vigencia y su
progresión hacia formas más igualitarias de definiciones
genéricas. Más aún, que los sujetos que muestran los
rasgos tradicionales de los estereotipos sexistas están alejados
de la "norma".
Sin embargo, los estereotipos machistas circulan en la cultura y están
arraigados en el costumbrismo jurídico y también en el discurso
pseudocientífico . Pero la identificación del sujeto con
los roles sexistas resultaría ser más un comportamiento desviado
que explicaría porqué algunos sujetos que se identifican
con estos estereotipos presentan conductas violentas. Visto de esta forma,
los estereotipos sexistas, hoy disfuncionales, serían una racionalización
que usan algunos sujetos para justificar sus comportamientos abusivos.
Pero en absoluto son rasgos verificados en la población normal .
Estos rasgos explicarían por su presencia un "perfil psicológico
del hombre violento".
Las teorías feministas consideran el proceso de socialización
de rol como central en el poder de género como causa de las violencia
contra la mujer( Walker y Brown, 1985).Según esta teoría
los hombres y las mujeres son socializados para que ejerzan comportamientos
y asuman rasgos acordes a los estereotipos sexistas . Pero, como hemos
visto, actualmente estos estereotipos no están internalizados en
los sujetos en
el grado que tales teorías establecen. Esta visión que
polariza como pares opuestos y siempre en contraposición a lo femenino-
masculino no puede ser sustentada en estudios empíricos.
Sea porque los cambios sociales han fracturado los roles genéricos
tradicionales o porque emergen otros roles y modelos de género,
la Psicología recientemente tiene concepciones muy diferentes para
definir el significado de ser masculino y ser femenino y como evaluar estas
construcciones de género dentro de la complejidad de la personalidad.
La visión de la socialización de las personas en roles
de género tradicionales dictados por la Sociedad Patriarcal es simplista
: tal organización política-social ha desaparecido. En nuestro
país la realidad política nos ubica en medio de un proceso
político en el que las dos
figuras más creíbles y con más convocatoria son
dos mujeres. En las elecciones, los hombres votaron más por las
mujeres y desestimaron a los políticos varones. (*)
¿ Sería posible esto en una organización patriarcal-sexista?
.
Paralelamente , la visión bipolar Masculino Vs. Femenino ,TAMPOCO
puede ser sostenida con una fundamentación científica (Ashmore,1990).
Los hombres y las mujeres somos mucho más complejos .La Psicología
propone una "nueva visión "del concepto de género ( Pervin
,1990).En este enfoque, la identidad y la autoimágen del sujeto
es una construcción compleja y múltiple en la que la persona
combina individualmente aspectos que según esos estereotipos sexistas
serían femeninos con otros que corresponderían a lo masculino.
Es decir, que un varón puede tener una identidad sexual masculina,
heterosexual, pero identificarse con rasgos que los estereotipos sexistas
marcaban como "femeninos" (sensibilidad, empatía, solidaridad, sentido
estético,no agresividad, interés en lo culinario, crianza
etc.). Esto es fuente de mayor autoestima y realización social y
no es conflictivo para la identidad del sujeto ni afecta su funcionamiento
social.
Recién en l970, los psicólogos que estudian la personalidad
empiezan a explorar la posibilidad de que Masculino-Femenino no sean estructuras
opuestas.
Lo que hallaron los autores es que solo había una correlación
media entre los sujetos reales y los estereotipos "tradicionales". Es decir,
la mitad de los sujetos habían asumido comportamientos de rol tradicionales
para el otro sexo, sin embargo , su auto-imagen de sí correspondía
a su sexo biológico. Por lo tanto, las personas tenían tanto
rasgos femeninos como masculinos. Esto contradice en sí mismo los
estereotipos antitéticos varón –mujer.
Es decir, un varón puede tener rasgos disposicionales ( cualidades
asertivas), intereses personales ( vida doméstica, crianza, trabajo
) y comportamientos de rol tradicionales de varón ( interés
por el deporte y football, sexualidad más liberal) y valores sociales
más acordes al rol sexista femenino ( solidaridad, interés
social e integrar un grupo de ayuda social). Estas construcciones simbólicas
se integran en el mismo sujeto a través de distintos aspectos de
su personalidad.
Estos estudios no confirmaron la polaridad femenino-masculino de los
roles sexistas ( Aube y Koestner,1992,1994; Aube Norcliffe,Craig ,Koestner,1992,1994;
Aube Nocliff,Craig y Koeestner,1995,Orlofsky,1981).
Esto implica que lo femenino y lo masculino son conceptos que involucran
dimensiones múltiples de la personalidad que no pueden ser capturadas
por los estereotipos sexistas . Se crearon otros modelos que trataron de
explicar porqué los sujetos desarrollan rasgos que no concuerdan
con los estereotipos tradicionales a) La teoría multifactorial de
la identidad genérica de Spence ( 1993); b) el Modelo Múltiple
de Ashmore (1990);y c) el Modelo Andrógino de Salud Mental ( Bem,
1974).
De acuerdo a estos autores una persona puede tener una sólida
imagen de sí femenina y no exhibir todos los atributos, cualidades,
intereses, actitudes y comportamientos de rol que "dictan" los estereotipos
tradicionales de género. Por el contrario, tener cualidades adscriptas
al estereotipo masculino "opuesto". Viceversa en el caso del varón.
Estas teorías demuestran que la imagen de sí como femenina
o como masculina no se altera porque el sujeto tenga características
incongruentes con los estereotipos sexistas . Por el contrario, la mayoría
de los sujetos las siente como irrelevantes o como ventajosas. Bem (1974)
encontró que los sujetos que tenían rasgos propios del estereotipo
contrario al de su sexo biológico, tenían más flexibilidad
y ventajas en sus relaciones y mayor ajuste marital. Esta nueva perspectiva
se denominó Modelo Androgénico de Salud Mental.
Los modelos multifactoriales de género explican que aunque la
identidad genérica se mantiene constante a lo largo de la vida,
algunos factores múltiples ligados a la construcción genérica
varían a lo largo del ciclo vital ( por ejemplo la paternidad).Estos
factores pueden orientar al sujeto a valorizar y desarrollar rasgos expresivos
que estarían ligados a los estereotipos femeninos( comportamientos
de cuidado de los hijos, ternura, delicadeza.) y también intereses
y habiliades que según los estereotipos sexistas serían femeninos
( alimentación ,puericultura, higienización, etc.) ( Katz,1986).
Varios modelos teóricos tratan de explicar los cambios de qué
es ser mujer o ser varón en la actualidad. Lo cierto que estos cambios
existen y se relacionan con cambios sociales (liberación femenina,
trabajo de la esposa) y con cambios relacionados con eventos propios de
la biografía del individuo ( paternidad, viudez, etc,).
En esta línea teórica se adscriben los modelos multifactoriales
y múltiple de la construcción genérica. La identidad
individual de género, nuestra autoimágen como mujer o como
varón es una construcción altamente personal y multifacética
en la que se integran muchos aspectos y no somos simplemente "copias" de
los estereotipos sexistas "moldeados" en base a la organización
Patriarcal.
Por ejemplo, estudios longitudinales notaron un aumento significativo
de los niveles de confianza y aserción en las universitarias entre
los años 1940-1950 en USA. Estas cualidades son dos rasgos que "corresponden"
únicamente al estereotipo masculino sexista de la Sociedad Patriarcal.
( Helson y Wink,1992). Actualmente , la diferencia entre los géneros
en estos rasgos son las siguientes : los varones son 0,10 más asertivos
que sus compañeras y las mujeres tienen 0,10 más confianza
en sí mismas que los varones ( Feingold,........) .Es decir, que
las concepciones de género sufren modificaciones a lo largo de los
cambios sociales e históricos ( integramos una cultura Post-Patriarcal)
y que
las concepciones de género van en camino a roles igualitarios
y no sexistas.
En síntesis, si los estereotipos sexistas de la Sociedad Patriarcal
tuvieran vigencia absoluta, lo esperable en los diferentes estudios de
personalidad sería:
a.Los varones deberían puntajes altos en las mediciones
de atributos ligados al estereotipo masculino. b.Las
mujeres deberían deberían mostrar puntajes significativos
en las mediciones de atributos ligados al estereotipo femenino.
c.Estos patrones de respuestas confirmarían los rasgos ,actitudes,
intereses y comportamientos que configuran los estereotipos sexistas.
Pero, por contrario, tales marcadas diferencias en la personalidad de
los sujetos no existen: varones y mujeres somos diferentes pero solo en
una insignificante medida ( 0,10) y en pocos aspectos.
En la construcción de su personalidad, el individuo normal integra
tanto aspectos ligados al estereotipo tradicional de varón como
al de mujer.
En relación a la crianza según los roles tradicionales
de género, los estudios hallaron que la creencia de los padres de
educarlos dentro de los estereotipos no garantiza que los hijos asuman
e internalicen esos rasgos ( Lott,1978;Meyer,1980).
Lo que constatan los estudios de personalidad es que , independientemente
del sexo biológico, en un sujeto están presentes rasgos femeninos
y masculinos . Este enfoque es usado en una técnica psicométrica
(MMP2) que tiene una escala Femenina y otra Masculina .Este sistema de
clasificación tuvo vigencia durante veinte años y actualmente
está en revisión y en serio cuestionamiento ( MMP2; Becher,Dahlstrom,Graham,Tellergren
y Kaemer,1989,1991)
Especialmente está en discusión la escala 5 del MMP1 que
se basaba en la teoría unidimensional de los roles sexistas según
los estereotipos tradicionales. ¿ por qué se discute su validez?
Porque se encontró que 56 de los 60 ítems evaluados como
masculinos y femeninos obtenían el mismo puntaje en hombres y mujeres.
Es decir , los estereotipos sexistas tradicionales son obsoletos. Los
estudios que se basaban en los rasgos tradicionales femeninos y masculinos
encontraron que la gente no se identifica con ellos. En el estudio del
MMP2, tanto hombres como mujeres tenían el mismo puntaje en 52 de
los ítems "femeninos" y "masculinos".
Esto parece dar también validez por convergencia a los otros
estudios que ya mencionamos y que destacan las diferencias mínimas
que "oponen " a los sexos.
Los únicos ítems en que varones y mujeres se diferenciaban
nítidamente correspondía a elecciones de pareja . Como explican
los autores, los estudios "... han originado serias dudas sobre la validez
interna, consistencia y utilidad de las escalas Femenina- Masculina...
" (.......).
La pasada Sociedad Patriarcal ha propiciado una Ideología basada
en los estereotipos sexistas de la mujer confinada y dedicada al hogar
y la crianza y el estereotipo del hombre Jefe de Familia en un rol autoritario
de proveedor y de distribución del dinero. Y de la relación
Amo – esclava y víctima.
La fractura de estos roles sexistas se hace evidente no solo a nivel
individual sino en el rol del varón en la familia actual. En la
actualidad, el sistema social tiende a ser
mucho menos patriarcal, es más , asistimos a un fuerte debilitamiento
del rol paterno y a una "cultura de la paternidad casual" En donde se ubica
al padre varón como Progenitor de Segunda después del Divorcio.
Esta cultura de la "paternidad casual" es un emergente del creciente
individualismo
en nuestra Sociedad actual y de la crisis de los valores de responsabilidad
y de
obligaciones sociales.
Esta cultura de la "paternidad casual" legitima que los padres no se
hagan cargo de su función. La primordial función de la familia
: protección de los hijos ha sido sustituída por la familia
con la única función de satisfacción emocional de
los cónyuges. Terminado el vínculo afectivo entre ambos,
se disuelve la familia y la función del padre en la familia.
¿Cuál es ésta función según nuestro
entender? La contribución del padre como un soporte para que los
hijos aprendan por identificación como se comporta y actúa
un padre incluído y reponsable de la crianza .Posibilitar en los
niños , especialmente los varones, la identificación con
un modelo de varón que disfruta de la infancia de los hijos . Con
patrones de cooperación varón-mujer en la crianza y el aprendizaje
de roles igualitarios en la toma de decisiones familiares . Desde esta
perspectiva, la relación paterna , aún luego del Divorcio
permite a los hijos interiorizar virtudes que normalmente no podrán
ser aprendidas en ninguna otra relación.
El sistema familiar actual monógamo y con co-residencia de ambos
progenitores que trabajan requiere tambien la participación de los
dos en la crianza y en el trabajo doméstico. Es decir, emergen roles
igualitarios de género y de participación en la crianza.
Esto implica una fuerte fractura en los estereotipos tradicionales de
género . Estamos asistiendo a una forma de familia "post – nuclear"
( Popenoe, ) y a una "Nueva Masculinidad".
Surgieron cambios en los roles tradicionales que estructuraron el anterior
Sistema Patriarcal. Estos cambios llevaron a que las mujeres ejercieran
presión social para que sus compañeros ayudaran en el hogar
en forma igualitaria a como ellas contribuían en el mundo del trabajo.
Lo que espera la Sociedad de los padres varones ha variado enormemente
en los últimos años. Los varones están más
involucrados en el cuidado , la atención de los hijos y con el trabajo
doméstico que en las generaciones anteriores .
En las pasadas tres décadas hemos asistido a muchos cambios sociales:
la liberación sexual, la liberación femenina y el divorcio.
Pero ninguno es tan significativo y perjudicial para la Sociedad como el
fenómeno del Padre Ausente. Cuando el padre está ausente
y abandona a
los hijos, será el Estado el que deberá ocupar ese lugar
.Pero con la falta de vigencia del modelo del Estado de Bienestar, y los
cambios políticos, ¿ puede el Estado ejercer esta función
o ser un paliativo mediante subsidios a las madres que trabajan, a los
niños abandonados?
El abandono paterno es la contrapartida al nuevo rol del Padre en la
familia: asistencia material y crianza activa .
Es decir, parecería surgir una Nueva Masculinidad en la que algunos
varones tienen roles igualitarios en la crianza , un sólido vínculo
afectivo con sus hijos y luchan por su ese rol luego del Divorcio y paralelamente,
otros varones que buscan desentenderse de estas funciones , su paternidad
es "casual" y los hijos son un " producto" de la mujer. Esta " huída"
de estos hombres de asumir un rol igualitario con la mujer en la crianza
se sustenta en diversas creencias : a) La función del padre luego
del divorcio la puede ejercer cualquier otro varón y b) la mujer
puede eficazmente hacerse cargo de los hijos y ser "Jefa de familia" .
Ambas creencias ponen en un lugar prescindente al padre y legitiman que
no
se haga responsable de los hijos.
Por el contrario, el nuevo rol del padre en la familia, le exige ser
más participativo en la crianza y ha emergido gradualmente al compás
de los cambios sociales . Paralelamente , los treinta últimos años
han sido testigos de un enorme incremento de la ausencia paterna.
En esta Sociedad Post-Patriarcal , el varón se enfrenta con una
paradoja a veces sin resolución : Durante el matrimonio se le exige
que participe en la crianza y la manutención de los hijos. Lo primero,
que ha sido fuente de enorme gratificación y felicidad para el varón
debe ser abandonado después del Divorcio.
El rol de padre pasará a ser únicamente el de visitante
o mera fuente de ingresos para su hijo. Después de roto el contrato
matrimonial se rompe la relación igualitaria de los padres y las
decisiones y autoridad sobre el hijo pasan a ser ejercidas únicamente
por el padre que ejerce la tenencia. Generalmente es la madre, ya que el
costumbrismo legal, prolonga los estereotipos sexistas . Queda configurada
una estructura en la que hay un Padre de Primera y un Padre de Segunda
.
Cuando la participación igualitaria en la crianza del varón
es una necesidad social, contradictoriamente, no se valoriza ni se apoya
la función paterna. El varón tiene capacidad para la crianza
y la paternidad, pero esta función debe ser guiada y reforzada por
la cultura y el orden legal. Es decir, la madre es "certíssima"
pero la paternidad es fruto de las creencias sociales y de las prescripciones
de la Cultura ( Lacán...).
En otros términos , la función paterna depende y es guiada
por las creencias sociales e imágenes vigentes en una sociedad dada.
Una de las creencias sociales que circula es que el padre es innecesario
y es reemplazable. El padre queda así subsumido a la figura de compañero
de la madre y es una figura cambiante y errática, sin demasiada
importancia en la crianza y por lo tanto, sin demasiadas responsabilidades.
Esto también crea otra forma de "figura paterna" que es la del
padre de "tránsito". Los niños tienen una especie de figura
paterna en la persona de las sucesivas parejas de la madre. Esto implica
menos compromiso emocional y por lo tanto, menos cuidado para los niños.
Los varones necesitan presión social para hacerse cargo de los
hijos y esta presión social se ejerce mediante la vinculación
efectiva con los hijos y mediante una Conciencia social que indique que
la función del padre no termina en la concepción ni empieza
con el pago de una cuota de alimentos.
Es decir, la paternidad es una combinación del lazo legal, que
implica el Apellido del Padre y de lo prescripto socialmente sobre lo que
se espera de un padre. Si la sociedad considera que el padre es prescindibe
y no importante en la crianza .Que su rol puede ser ocupado por cualquier
otro hombre o por varios, o por la madre, la Sociedad entonces producirá
padres ausentes y desentendidos de su función.
La más importante presión social es el lazo afectivo del
padre con sus hijos. La única manera de lograrlo es mediante un
contacto adecuado en cantidad de tiempo y a través de la vinculación
de los padres en el desarrollo social y mental de sus hijos en forma diaria
.Esto reasegura continuamente amor y devoción. Esto previene el
abandono y el desarraigo paterno.
Existe una regla básica : Los varones que mantienen un contacto
y vínculo cercano a sus hijos están más ligados afectivamente
a ellos. Esta involucración hace que los varones se sientan más
inclinados a mantener un investimento parental continuo, aún en
ausencia del control de la Tradición y de la Moral. Porque la paternidad
no se reduce a una función genética.
Cuando los cambios sociales precisan que el padre tenga un rol crucial
en la crianza que se logra solo a través de su presencia, el Sistema
Jurídico contribuye a su alejamiento. En nuestra sociedad el rol
del padre necesita ser redefinido.Este proceso de redefinición implica
plantear una "Nueva Masculinidad" para no desembocar una en una cultura
de la "paternidad casual ". Estamos asistiendo a una nueva construcción
de otros modelos de género y de paternidad .
Legalmente y socialmente el padre varón después del Divorcio
ha pasado a ser el Progenitor de Segunda y su rol en la crianza es marginado
en forma creciente cuando no convive con sus hijos.
Susana Pedrosa de Alvarez
Licenciada en Psicología (U.B.A.) Licenciada en Servicio Social
( U.M.S.A.) Consultora e investigadora en temas psicológicos de
APADESHI.( ad-honorem ).Terapeuta de familia y clínica
de adultos
Buenos Aires, Argentina, 1999
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